Cuento Irlanda – Duende fiel

 

Yo era muy pequeña, vivía en una hermosa casa. Adentro tenía tirantes de madera en el techo, y unas ventanas que en sus vidrios tenían vitreaux. Subías una escalera y arriba te encontrabas con grandes habitaciones.

 

Una tarde para el té de las cinco, nos sentamos en el comedor. La mesa estaba llena de dulces. Humm!!! Mi abuela Tissie había hecho Scons, Angel Cake, Brownies, era un festín que llegaran estas tardes.

 

Estaba comiendo un scon, y se me cayó una miguita al piso. Cuando me agaché para levantarlo, me encontré un duende comiéndolo.

 

Cuando se lo dije a Tissie me dijo:”Ya lo conozco, desde hace muchos años charlamos de la magia que existe en el mundo y que la gente no sabe ver”. Se que estuvo conmigo desde el comienzo de mi vida y también me prometió que siempre estaría a mi lado y así será.

 

Los años pasaron y Tissie me dijo un día, ya estás grande tienes tu vida. Yo extraño mucho a tu abuelo Quiquito, ya es hora que esté con él. Ese domingo sonó el teléfono, me confirmaban que Tissie ya era un Ángel. Se que aquel domingo su querido duende fiel, la tomó de la mano para llevarla a un lugar dentro del Paraíso. Se que ella está con Quiquito muy feliz.

 

Algunas veces escucho una voz en mis oídos, que me dice:”ahora vengo a protegerte a ti”.

 

 

 

 

Irlanda, mientras leen les estoy haciendo llegar estrellitas de protección y amor!

 

Nota: Con referencia a la autoría del Cuento. Dirigirse a la 1º pestaña a la derecha, del encabezado del Blog.








Origen – Cruz Celta

La llamada cruz celta es un icono religioso que combina una cruz cristiana con un círculo rodeando su intersección. Se remonta a los primeros tiempos del cristianismo en Irlanda, donde constituyó el diseño básico de las famosas high crosses: altas cruces monumentales hechas de piedra y ricamente ornamentadas con motivos de arte céltico insular.

 

 

Esencialmente no es sino una cruz cristiana con el significado que le es propio. La finalidad del anillo, sin embargo, continúa siendo un misterio en torno al cual se ha especulado mucho.

 

 

Una leyenda popular en Irlanda afirma que la cruz “celta” fue introducida por San Patricio u otro santo irlandés durante su evangelización de los paganos de la isla, pero no subsiste ninguna cruz procedente de esa temprana época. También se dice que San Patricio unió el símbolo cristiano a una representación circular del sol o de la luna, vinculando así el significado de la cruz a la espiritualidad pagana a fin de transmitir mejor su mensaje. Otros consideran más probable un origen en cruces con coronas de hojas o flores en torno a su intersección.

 

 

Lo cierto es que la explicación más lógica e históricamente aceptada resulta bastante más prosaica: el anillo habría sido inicialmente un mero recurso de los escultores para asegurar la estabilidad de las cruces, convirtiéndose luego en un elemento decorativo.

 

 

Sus funciones eran religiosas y conmemorativas. Se alzaban en el exterior de los monasterios y lugares de culto cristianos, a modo de monumentos identificativos y centros de predicación. Muchas eran asimismo un símbolo de estatus relacionado con determinados personajes ilustres (abades y patrocinadores). Se desconoce cualquier otro uso que pudieran haber tenido.

 

 

No todas las high crosses poseen el característico anillo, aunque sí la mayoría.

 

 

En cuanto a sus grabados, las más tempranas sólo muestran entrelazados y diseños geométricos propios del arte nativo de las islas británicas, pero a partir de los siglos IX y X aparecen representaciones figurativas de escenas bíblicas. Estas cruces son llamadas Scriptures crosses (“Cruces de las Escrituras”) y su complejidad es tal que se las ha llegado a definir como “sermones en piedra”.

 

 

Las cruces de Inglaterra presentan una estética mixta, fusionada con la tradición similar de las cruces anglosajonas.
Cruz de Muiredach (Irlanda), decorada con escenas bíblicas

 

 

Las primeras cruces datan del siglo VII y no son high crosses, sino grabados en grandes piedras planas extendidas en el suelo. Las cruces propiamente dichas fueron erigidas por los monjes irlandeses al menos desde el siglo VIII , primero en Irlanda (donde sobreviven la mayoría) y más tarde en Gran Bretaña (conservándose en Cornualles, Gales, Northumbria, Escocia, archipiélago de las Hébridas e isla de Iona).

 

 

Las cruces celtas (anilladas) dejaron de erigirse en el siglo XII y la tradición más amplia de las grandes cruces conmemorativas de piedra se interrumpió definitivamente en el siglo XV.

 

 

Las cruces celtas fueron resucitadas mucho más tarde durante el llamado “renacimiento celta” (celtic revival) del siglo XIX, muy influído por el romanticismo y por el nacionalismo irlandés. Desde entonces vuelven a alzarse cruces celtas en Irlanda, sobre todo con propósitos funerarios (reminiscencia de su antiguo uso conmemorativo). El símbolo en sí se ha convertido en un típico emblema irlandés y como tal aparece en joyería, logotipos, etc.

 

 

Irlanda, mientras leen les estoy haciendo llegar estrellitas de protección y amor!

Fuente: http://www.wikipedia.com








Cuento Irlanda – El balcón que espera

 

Ella siempre veía el atardecer en aquel balcón. zrrmrmwrm

 

No le permitían salir del Castillo, era la única heredera al trono. Su padre el Rey la tenía como en una cárcel de algodón.

 

Una tarde parada en el balcón, viendo las montañas vio pasar a un juglar. Éste paró su corcel, y comenzó a cantarle una canción. Ella quedó embelezada ante tanta dulzura en su cantar. Quedando ambos magnetizados cada vez que se veían.

 

Varias veces en la semana a la misma hora el juglar, volvía a hacer lo mismo.

 

Un día su padre decidió que ya era hora de que la princesa, se comprometiera con otro Príncipe de otro Clan; y de esta forma aunar poder. Convocó en varias comarcas vecinas, para que aquellos que tuvieran interés se presentaran.

 

En la fiesta estaban los tres tronos, y un delfín iba presentando a los Príncipes; la noche se hacía larga y la Princesa se estaba quedando dormida. Con su cabeza ya gacha, el delfín nombra a otro Príncipe consorte. Cuando él se acerca a saludar, reconoció su vos. Levantó la vista y era él, el Juglar!!!!.

 

Después de aquel día el balcón ya no iba a esperar más, el Juglar era el Príncipe que tanto espero la bella Princesa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Irlanda, mientras leen les estoy haciendo llegar estrellitas de protección y amor!

 

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