Los indicios más antiguos de ocupación humana en el territorio de Iztapalapa proceden del pueblo de Santa María Aztahuacan.
En ese lugar, en 1953 fueron encontrados los restos de dos individuos que, según los análisis de la Facultad de Estudios Superiores de Zaragoza (UNAM) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, tienen una antigüedad aproximada de nueve mil años.
Materiales arqueológicos más recientes indican la ocupación continua de las laderas del Cerro de la Estrella, por lo menos desde el Preclásico . En aquella época, aquí se debió establecer alguna aldea que estaba relacionada con la cultura de Cuicuilco. El declive de esta cultura, cuyo centro era la población del mismo nombre en el sur del valle de México, debió ocurrir en aproximadamente por el siglo II d. C., y posiblemente esté relacionada con la erupción del volcán Xitle.
Hacia el final del preclásico debió dar comienzo la ocupación de Culhuacán. Durante el periodo clásico, Culhuacán, como la mayor parte de las poblaciones del valle de México y de Mesoamérica, fue parte de un sistema de intercambio comercial que tuvo a Teotihuacan como centro. Tras la caída de esta ciudad, aproximadamente en el siglo VIII d. C., algunos de sus pobladores se refugiaron en los antiguos pueblos ribereños del lago de Texcoco como Culhuacán. Allí permaneció un reducto cultural teotihuacano que se fusionó con los pueblos guerreros que migraban hacia el centro de México.
Cuitláhuac, señor de Iztapalapa, fue elegido Tlatoani a la muerte de Motecuhzoma Xocoyotzin. Murió de viruela en 1520.
De la alianza matrimonial del jefe de los nahuas, Mixcóatl, con una princesa culhua, nació Topiltzin, que la tradición identifica con el Quetzalcóatl histórico. Sería este personaje el fundador de Tula, capital de los toltecas. A la caída de esa ciudad, algunos grupos emigraron al valle de México y se radicaron nuevamente en Culhuacán. Tras una segunda oleada de migraciones norteñas, (siglo XIV), llegaron los mexicas a la cuenca. Las relaciones entre los recién llegados y los culhuas fue muy importante. De hecho, Acamapichtli, quien consolidó la dinastía mexica, era originario de Culhuacán.
En vísperas de la conquista española, se había desarrollado Iztapalapa, también a la orilla del lago y al pie del cerro de la Estrella, cerca de Culhuacán. Fue una de las villas reales que rodeaban Tenochtitlan a la cual abastecían de víveres y a la vez protegían. Iztapalapa fue gobernada por Cuitláhuac, hermano de Moctezuma II. La población albergaba unos 10 mil habitantes dedicados a la agricultura en chinampas.
Cerro de la estrella
El lugar es famoso porque era escenario de la ceremonia del Fuego Nuevo o xiuhmolpilli, (atadura de años), celebrada por los mexicas cada 52 años. Las fuentes mencionan que antes de la llegada de los españoles se habían celebrado cuatro ceremonias; la quinta que no llegó a celebrarse, habría concernido al año 1559 d.C. La religión católica celebra en este lugar la representación de la Semana Santa cada año desde mediados del siglo XIX. La tradición señala que desde el año de 1843 el pueblo de Iztapalapa cumple con la promesa de realizar esta representación como agradecimiento a sus plegarias por evitar la epidemia de cólera que azotó a la Ciudad de México y a los pueblos cercanos hacia el año de 1833.
Las fuentes históricas señalan que los antiguos habitantes del altiplano central conocían este lugar con el nombre de el Huizachtecatl. El sitio fue muy importante debido a que en él se realizaba la ceremonia del Fuego Nuevo, la cual tenía un profundo significado para los pobladores del Altiplano y sus alrededores.La zona se encontraba en el extremo sureste del gran lago de Texcoco. Los estudios arqueológicos revelan que estuvo habitada desde el Preclásico Medio (1000 a.C.) hasta la llegada de los españoles. Los primeros pobladores del sitio se asentaron en las laderas del Huizachtecatl, donde fundaron aldeas, practicaron una incipiente agricultura y tuvieron una organización social rudimentaria. Se cree que estos grupos realizaron los petroglifos que se localizan en el lugar conocido como Cerro Chiquito.
De acuerdo con las investigaciones, los colhuas fueron los primeros en utilizar la cima del cerro para realizar la ceremonia del Fuego Nuevo o Toxiuhmopolli; las fuentes históricas señalan que en este lugar se llevaron a cabo cuatro de estas ceremonias; en 1351, 1403, 1455 y 1507. La gran Tenochtitlan fue vencida por las huestes españolas antes de que la quinta de ellas pudiera realizarse.





















