En el folklore escandinavo, que es una mezcla tardía de mitología nórdica con elementos de la mitología cristiana, un duende es llamado elver en danés, alv en noruego, y alv o älva en sueco (el primero es masculino, el segundo femenino). Las expresiones noruegas raramente aparecen en el folklore genuino, y cuando lo hacen siempre son usadas como sinónimos de huldrefolk o vetter, una categoría de enanos terrenales generalmente relacionados con los enanos nórdicos más que con los duendes, lo que es comparable con los islandeses huldufólk (personas escondidas).
En Dinamarca y en Suecia los duendes aparecen como seres distintos de los vetter, aunque el límite entre ambos es difuso. Las hadas con alas de insecto en el folklore de las Islas Británicas, son a menudo llamadas «älvor» en sueco moderno o “alter” en danés, pero la traducción correcta es “feer”. En forma similar, el alf encontrado en el cuento de hadas The Elf of the rose (El duende de la rosa) del autor danés H. C. Andersen es tan pequeño que puede vivir en una rosa florecida, y tiene “alas que llegan desde sus hombros hasta sus pies”. Sin embargo, Andersen también escribió sobre duendes en The Elfin Hill (La colina pequeña). Los duendes de la historia son más parecidos a aquellos de la tradición folklórica danesa, que eran hermosas mujeres que vivían en las colinas y montes y eran capaces de hacer danzar a un hombre hasta morir. Como la huldra en Noruega y Suecia, son invisibles cuando se las ve por detrás.
Los duendes de la mitología nórdica han sobrevivido en el folklore mayormente como mujeres que viven en las colinas y amontonamientos de piedras. Las suecas älvor eran hermosísimas muchachas que vivían en el bosque con el rey duende. Tenían una larga vida, y un buen corazón por naturaleza. Los duendes son típicamente retratados con cabellos claros, vestiduras blancas, y además, como gran parte de las criaturas de la mitología escandinava, pueden ser muy malvados cuando son ofendidos. El caso más común de sus castigos a estas injurias era un ataque de sarpullido en la piel, que era llamado älvablåst (golpe de duende ), y podía curarse con un poderoso contra-golpe.
Skålgropar, un determinado tipo de petroglifos encontrados en Escandinavia, eran conocidos en tiempos antiguos como älvkvarna, (molinillos de los duendes), usados para apacentar a los duendes ofreciéndoles un sacrificio (preferentemente manteca) que ponían en esos molinillos. Esta quizás sea una costumbre de raíces del antiguo nórdico álfablót.
Irlanda, mientras leen les estoy haciendo llegar estrellitas de protección y amor!
Fuente: http://www.luiscordero.com/
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septiembre 10, 2008 a las 8:52 am
Hola Nel, me alegro que hayas disfrutado el Post!!!!! Te sorprendí lo de los ojos era una sorpresita. Besos mágicos 😉
Bienvenida Thaney, hay varias formas en las diferente Culturas para llamar a sus Reinas y Reyes. Que bueno que tengas un nombre tan bello 🙂
Sabes Loammy, también publicaré sobre Grecia; es la cuna por lo que estuve leyendo de todos estos seres fantásticos. Si Irlanda es un País de mágia ancestral, uno nunca sabe las vueltas de la vida quién te dice. De nada.
Gracias Verito, es muy importante leer autores que miran más allá. Así uno aprende, o por lo menos lo intenta. Besos mágicos 🙂
octubre 2, 2008 a las 10:02 am
me encalta la cultura escandinava sobre todo por su musica metal la banda que escucho se llama ensiferum